Anisa y Javi | Fotógrafos Coruña

EMOVERE STUDIOS

Si tuviera que escoger una palabra para definir la Boda de Anisa y Javier sería, sin ninguna duda, Fiesta, Fiesta de las grandes, de las que no se olvidan. Las Bodas siempre son alegres y divertidas pero en esta Boda en particular el ambiente festivo se vivió desde el inicio hasta altas horas de la madrugada. Y eso para un Fotógrafo de Bodas es una oportunidad fantástica para capturar momentos llenos de espontaneidad y risas. Lo podréis ver así en el Reportaje de Bodas que hicimos para la pareja. Un Reportaje de Bodas divertido y especial para una pareja de Novios muy especial que disfrutó de una Boda única, sin duda.

Anisa y Javier escogieron la ciudad de la Coruña para casarse y decidieron que la hermosa casa de la familia de Javier con su fantástica finca sería el marco perfecto para recibir a sus invitados, muchos llegados desde lejos, al igual que los Novios, que llegaron de Estados Unidos para celebrar su enlace en tierras gallegas. El resultado de mezclar Galicia y Norte América resultó una combinación genial y se pudo disfrutar de lo mejor de cada tierra desde los preparativos hasta la piscina, porque hubo piscina, tal y como os contaba, esta Boda fue toda una Fiesta.

Uno de los conceptos importados del otro lado del charco fue el de los acompañantes de los Novios, pues la Novia contaba con sus Damas de Honor y el Novio con sus Padrinos, al más puro estilo americano. La mezcla con Galicia comenzaba en casa del Novio, durante sus preparativos, rodeado de sus Padrinos y amigos, Estrella Galicia en mano, más que preparativos fueron la antesala de lo que estaba por llegar. Las ganas de diversión se percibían sin esfuerzo, nada de nervios, todo lo contrario, el Novio se relajaba y disfrutaba en compañía de sus amigos y de sus Padrinos. El caso es que consiguieron vestirlo correctamente y así lo dejé, entre cerveza gallega, risas y más risas. Qué gozada formar parte de Bodas así de alegres.

La Novia me esperaba en el Hotel Hesperia Finisterre de Coruña, dónde se había alojado junto con mucha de su gente. Allí, junto con sus Damas de Honor, disfrutó de cada instante, desde su maquillaje, su peinado, el momento más esperado, enfundarse en el tan deseado Vestido, zapatos, pendientes, ramo, cada detalle está capturado, porque cada detalle era especial para Anisa y ella quería estar especial y, sin duda, lo consiguió, porque estaba radiante, espléndida. Como lo estaban también sus queridas Damas de Honor.

Llegaba el momento de la Ceremonia. Se trataba de una Ceremonia Religiosa que, lejos de romper el clima distendido y socarrón del día aumentó aún más el tono divertido, pues el Sacerdote que se encargó de oficiarla supo hacerse cómplice del ambiente festivo y consiguió brindar una misa alegre en la que todos disfrutaron y, como no, se emocionaron, porque la emoción no puede desaparecer de una Boda. Además no hubo problema en que a izquierda y derecha de los Novios, estuvieran los Padrinos del Novio y las Damas de Honor de la Novia. Todo estaba saliendo tal y como los Novios habían estado planeando durante tanto tiempo y desde la distancia, cosa nada fácil.

Volvimos a la casa del Novio, de su familia en Coruña, para comenzar con la Fiesta, una Boda en Coruña con acento norteamericano. Otra nota original fue la distribución de la comida y de los propios invitados. Nada de mesas con gente sentada y quieta, estaba claro que los Novios buscaban que sus invitados se lo pasaran bien en todo momento, que se pudiesen relacionar cómodamente y ellos mismos poder mezclarse entre ellos sin perderse nada. Por esa razón las tradicionales mesas fueron retiradas y los invitados, de pie, disfrutaban encantados de una sucesión de exquisitos pinchos de muy diferentes clases, así como bebidas para todos los gustos. Y consiguieron lo que buscaban, no hay duda, porque los Invitados, familia, amigos y, sobre todo los Novios, se relacionaban de manera fluida y muy amena. Se notaba que, a cada momento, la diversión subía de volumen al igual que la música de la Discoteca al aire libre que se había habilitado para la Boda.

Y, mientras los mayores buscaban asiento, los más jóvenes perseguían nuevos usos para esa finca y para sus pantalones, que terminaron por el suelo, las corbatas hacía tiempo que ya habían salido volando, al igual que los tacones y tocados de las chicas. Una magnífica piscina terminó siendo testigo de la alegría desbordada. Copas, risas y ganas de conseguir recuerdos especiales al lado de sus amigos, de los Novios, que no dudaron ni un segundo en unirse a la celebración, ya sin ningún tipo de protocolo.

Y Anisa y Javier disfrutan de un día magnífico, el día de su Boda, cómo la habían querido, una Boda divertida, una Boda diferente, en resumen, una Fiesta. Y así son sus Fotografías de Boda, como las veréis aquí, Fotografías divertidas y diferentes, Fotografías alegres, llenas de vida que, al fin y al cabo, es lo que se celebra en una Boda, la vida.

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