Category: Autor


Kake Regueira | Boda de Cati y José Antonio

Se casaba Cati. Al instante de saberlo regresaron a mi memoria los muchos momentos que, a lo largo de muchos años, yo había tenido el placer de compartir con su familia. Conozco a Cati desde antes de que naciera, si es que eso es posible, pues esta traqueteada cámara fue la encargada de inmortalizar la boda de sus padres. Tiempo después, su propio bautizo. Así que, verla llegar al altar, verla comenzar una nueva vida al lado de José Antonio, me llenó de una alegría inmensa.

No concibo mayor fortuna que trabajar al lado de personas por las que albergo tanto cariño. Es más que un privilegio. Casi podía volver a sentir de nuevo aquel viento gallego, siempre presente, en nuestros paseos en bici, con Cati, sus primos, mis propias hijas, y la costa de Gandarío.

Y es que el mar había sido escenario de la vida de la familia desde siempre. Ineludible un hermoso paseo en velero por nuestros particulares paraísos, Betanzos, Sada, Lorbé… Coruña y el mar. Ese mar, siendo testigo, en una nueva generación, del comienzo de una nueva historia, que comienza como lo hacen las buenas historias, con Amor. Con un “si quiero” en el Monasterio de San Salvador de Bergondo. Y mi mano teniendo que mantenerse firme, a pesar de la emoción al ver entrar a la Novia, a Cati, vestida de Isabel Sanchís, luciendo unos bellos pendientes regalo de sus padres. Estaba radiante.

Y la fiesta no quería apagarse, quería durar siempre, entre los hermosos rincones de Finca Montesqueiro, todos pudimos disfrutar del Amor de una nueva pareja, del Amor de una gran familia y, por supuesto, de unos buenos amigos. La madrugada nos sorprendió a golpe de risas, baile y recuerdos viejos que espero, de todo corazón, se sumen a recuerdos nuevos de la mano de esta preciosa pareja.

Si he sido capaz de contar con mi cámara todo lo que ese día significó para mí, estoy seguro de que este reportaje os contará algo más que una simple Boda.

Kake Regueira.

PD. La prestigiosa publicación Telva Novias, se hizo eco de este glamuroso enlace, publicando en su revista, algunas imágenes de este bonito reportaje. Si deseas verlo, pincha en este link

Alfonso Novo | Boda de Iria y Alberto

Uno de los recuerdos que me traje en la maleta fue la sonrisa de Iria al abrirnos la puerta de su casa de Barcelona. Tenía claro que mi objetivo, el de mi cámara, tenía que capturar aquella luz, aquella ilusión, la misma que me fue contagiando Alberto durante nuestra paseo en coche desde el aeropuerto. Supe, al conocerlo a él y, lo tuve más claro si cabe, al verlos juntos, que eran una de esas parejas que te contagian su amor y sus ganas, su alegría y su ilusión por celebrar. Y supe que quería contarlo, que mi cámara quería devolverles en imágenes todas sus emociones. Emociones vestidas de naturalidad, llenas de vida!

Me contaron cómo se conocieron, aquella primera cita en una pequeña cafetería de San Cugat del Vallés. Estábamos cerca y me llevaron, sus pasos y sus recuerdos me llevaron de la mano a uno de sus momentos, esos momentos que se van guardando, y yo también los guardaba, más inspiración, más ganas de contar. El mismo pastel de merengue y el tiempo caminando sin prisas. Porque cuando una pareja encaja todo encaja con ellos. Y yo, con la sensación de no ser extraño sino cercano, amigo, ataba mis ansias de Boda, su Boda.

Por fin el gran día. Una preciosa ceremonia civil en un marco idílico, el Pazo de Vilaboa, en Coruña. Y entre piedras y viejas historias los novios se preparaban, los nervios crecían y las risas florecían desde cualquier rincón. Duendes vestidas de Damas de Honor llegaron para buscarle las cosquillas a la Novia que se dejó querer, se dejó llevar. Cuando al amor se le une la diversión los momentos que se obtienen son irrepetibles.

Faltaba tan solo un ingrediente, Santander. La tierra natal de Alberto, Miengo, reclamaba su lugar en la historia de la pareja. Y allí nos fuimos, a dejarnos cautivar por la belleza del Parque Natural de las Dunas de Liencres. Dejé que la cámara jugara con ellos, permití que el poderoso entorno nos envolviera, imposible un marco mejor para sus fotos. Un broche de oro para una pareja increíble.

Y solo puedo daros las gracias, pareja, por haber podido formar parte de vuestro día, de vuestra Boda, por haberos conocido, así, como sois, y así os deseo el futuro, alegre y feliz.

Alfonso Novo

Pepe Faraldo | Boda de Noelia y Javier

Nuestro trabajo de fotógrafos de boda tiene dos vertientes… una de ellas es la gran responsabilidad que asumes y la tensión a la que te ves sometido para lograr captar la esencia de lo que ocurre, sin fallos y a la vez obteniendo un resultado creativo y atractivo… el otro aspecto, por contra muy reconfortante, tiene que ver con los sentimientos y emociones que sientes en directo al encontrarte sumergido en un mar de emociones de todo tipo. Esto último tiene diversos grados, y según lo que “sientas” ese día, la boda y la pareja acaban dejando en ti una huella, que en cierto modo se puede medir.

Después de varias décadas realizando este trabajo puedo recordar media docena de celebraciones que recuerdo y recordaré siempre de un modo especial… solo “media docena”. Esta que ahora os muestro “escala” por méritos propios para para alcanzar la cima entre las tres primeras posiciones… Solo puedo dar las gracias infinitamente a Noelia y Javier por haberme dado la gran oportunidad de vivir a su lado esta intensísima celebración, donde se palpaba el amor y la emoción a raudales y era imposible quedarse al margen. Gracias por ser valientes y dejarnos ver vuestro lado mas humano… Espero que los que ahora tenéis la oportunidad de ver estas imágenes podáis llegar a entender lo que allí se ha vivido… esa es la fuerza que nos mueve.

Pepe Faraldo.