Finca Montesqueiro | Cati y Yopo

EMOVERE STUDIOS

Finca Montesqueiro. Caty y Yopo.

Pocas veces, como Fotógrafo de Bodas, se tiene la oportunidad de retratar la Boda de dos generaciones. Es un auténtico privilegio y un regalo de la vida. Ver cómo, años atrás, una pareja fantástica, grandes amigos además, se casaban y confiaban en mi para su Reportaje de Bodas. Cómo esa pareja traía al mundo a una preciosa criatura. Le pondrían de nombre Caty durante un Bautizo de cuyas Fotografías yo mismo volvería a encargarme. Caty crecía y, sin darnos cuenta, estaba comenzando los planes de su nueva vida al lado de Yopo. Y, para mi suerte y mi alegría, esta nueva pareja de novios, al igual que un día, lo hicieran los padres de Caty, confiaban en mí su Reportaje de Bodas. Si trabajar entre novios ya es emocionante, cuando esa pareja la sientes casi como de tu familia, esa emoción se multiplica. Pero no estamos aquí para hablar de mí, sino de la preciosa Boda de Caty y Yopo, una Boda que se celebraría en la espléndida Finca Montesqueiro en Coruña. Pero antes de llegar a esa hermosa finca, quiero hablaros y mostraros cómo fue su Preboda, de dónde nacieron las bellas imágenes de la Preboda de Caty y Yopo.

La Preboda de Caty y Yopo tiene un protagonista y es, sin duda alguna, el mar, el mar de Galicia, más concretamente de la costa coruñesa: Betanzos, Sada, Lorbé… cómo os contaba, Coruña y su mar. Y es que el mar siempre ha sido una constante en esta estupenda familia. Así que los Novios y yo nos subimos a lomos de un velero y dejamos que el viento del norte nos llevara a su antojo por las escarpadas costas, arribando junto a las bateas, sin duda todo un símbolo gallego. Los Novios jugaron entre sus recuadros de vieja madera, dejando que su alegría se mezclara con la salitre. Fotografías de Preboda naturales y espontáneas, llenas de ternura y cariño entre la pareja y llenas de vitalidad, como esa mar que nos rodeaba por todas partes. Dejamos que el atardecer nos regalara esas luces que tanto adoramos los Fotógrafos, porque su efecto es único y derivan en Fotografías de un colorido especial. Los Novios estaban totalmente entregados a mi cámara, ya una vieja amiga, no había ningún tipo de extrañeza, así que la naturalidad del Reportaje estaba más que asegurada. Más por tiempo que por ganas dimos por terminada la Preboda, guardando esas ganas para el gran día, un día sin duda emocionante, de forma muy personal, en esta ocasión en concreto. Se casaba Caty.

Caty se preparó en su salón de Peluquería de siempre, confía en Javier y en su equipo y no quería errores para el gran día. En la mejor compañía, entre amigas, rulos, carmín y cava, las horas pasaban divertidas y yo me colaba sin hacer ruido, porque las Fotografías espontáneas y naturales que nacen de situaciones así son magníficas. Lo mejor es dejar que el momento mande, solo hay que permanecer muy atento, y yo lo estaba. Atento a la sonrisa de la Novia, a las atenciones de sus amigas, a las risas juguetonas de todas ellas, a los comentarios y a las ganas de divertirse pero, sobre todo, las ganas de ver a su amiga, a la Novia, lista y radiante. Yo también, he de confesarlo, quería verla así, guapísima, como es Caty. Sus amigas la dejaron en manos de sus padres, cada una tenía que arreglarse, que vestirse y terminar antes que la Novia para verla llegar. El Vestido de Novia, el Vestido de Caty, creación de Isabel Sanchís, esperaba su momento, su madre, emocionada, la ayudaría a vestirse, mientras un nervioso padre buscaba en qué entretener sus nervios. Hermosas Fotografías de esos momentos de preparación de la Novia cuentan con sonrisas lo bonito que fue todo en ese día. Sus preciosos zapatos de Jimmy Choo y su delicado ramo. Pero aún quedaba un detalle importante, sus pendientes, regalo de sus padres, terminaban el conjunto de una Novia radiante. Había llegado la hora de llevar a Caty al altar, Yopo esperaba, impaciente, yo también.

Seguíamos en Coruña. Antes de ir a festejar a Finca Montesqueiro, nos reunimos para asistir a la Ceremonia Religiosa en el Monasterio de San Salvador de Bergondo. Invitados ansiosos y engalanados para la ocasión esperaban la llegada de la Novia. Mi cámara y yo ya estábamos preparados para fotografiarlo todo. Flores y velas en los bancos, una hermosa alfombra y un Novio nervioso. Todo estaba listo para la llegada de Caty. He de reconocer que me costó contener la emoción, la conozco desde recién nacida, antes si es posible, y verla llegar del brazo de su padre fue un momento increíble, como lo fue para toda la familia y amigos que se habían congregado en torno a esta joven pareja en un día tan importante, como es el día de su Boda. Niños de arras abrían el camino a la Novia hasta el altar. Ya estaban juntos, Caty y Yopo, juntos y casados, como sus padres años antes. Se repetían las emociones y creo que se nota en las Fotografías de Boda de esta pareja, porque están llenas de alegría y sentimientos. Pero llegaba la hora del Banquete, llegaba el momento de dirigirnos a Finca Montesqueiro. Y allá nos fuimos.

Lo que siguió a continuación fue una celebración estupenda, elegante y divertida al mismo tiempo, sin duda el marco elegido se ajustaba a la perfección para ese ambiente, porque así se podría definir Finca Montesqueiro, un lugar moderno que no pierde lo acogedor. Las mesas estaban llenas de comida y alegría, los Novios sonreían sin parar y se mezclaban con los invitados, con la familia y los amigos, mientras fuera anochecía. Yo imaginaba las Fotografías hermosas que saldrían de esa Finca una vez caída la noche y no dejé pasar la oportunidad. La pareja estaba feliz y dispuesta a dejarse llevar por la emoción de su gran día. La Boda estaba siendo perfecta, tal y cómo la habían planeado. Como Fotógrafo y amigo de la familia recordaré ese día de manera especial, como lo harán ellos a través de sus Fotografías de Boda, únicas, para ellos y por ellos.

Para la Postboda nos volvimos a subir a bordo del velero, nos volvimos a dejar mecer por las olas de los mares gallegos, de la costa de Coruña. Las Bodas en Coruña tienen esa gran ventaja, que disfrutas de fincas increíbles, de iglesias antiguas, de mares bravos, sin moverte del sitio. Esta vez el viento movía el vestido de Novia de Caty, ya no importaba si se mojaba, lo importante era pasarlo bien, divertirse y mucho. Y así fue, una Postboda muy divertida, entre olas y gaviotas, entre risas y ternura. Caty y Yopo se habían casado y yo, privilegio absoluto, me había encargado de estar con mi cámara a su lado, de ser su Fotógrafo de Bodas y su amigo, no se puede pedir más.

PD. La prestigiosa publicación Telva Novias, se hizo eco de este glamuroso enlace, publicando en su revista, algunas imágenes de este bonito reportaje. Si deseas verlo, pincha en este link

Finca Montesqueiro
Reportaje de boda de Emovere Studios

Finca Montesqueiro. Rúa dos Xardíns, 6 - 15172 Oleiros, A Coruña