Hemos hablado de Luz en los anteriores artículos y es hora de analizar la composición de nuestras fotografías. Encontrarás una gran cantidad de definiciones de composición fotográfica, pero podríamos definirla como el hecho de dar orden y sentido a los elementos que contiene una imagen.

En nuestro trabajo nos podemos encontrar con dos tipos de situaciones; momentos pausados en los que disponemos del tiempo necesario para analizar en entorno y trabajar la composición en detalle, y por otro, situaciones en las que nos encontramos con una acción que no podemos ni debemos pretender controlar y por lo tanto el tiempo para analizar la composición es prácticamente nulo. En este segundo caso, tendrás que acostumbrarte a corregir mientras estás tomando fotografías.

Existen infinidad de reglas, veamos con algunos ejemplos!!!

Proporción Aurea

Seguro que has oido hablar de La Proporción Áurea, esa espiral mágica que conecta una relación matemática con muchos elementos de la naturaleza y que debido a sus proporciones nos genera un orden visual muy agradable. Aprovechamos en esta primera regla para comentar que la ubicación de los elementos de interés no tienen porqué estar estrictamente ubicados en un punto exacto, es suficiente con una aproximación.

zona aurea

Zona aurea composicion fotografía

Regla de los tercios

La regla de los Tercios es quizás la más conocida, sencilla y efectiva de todas las reglas. Esta regla de composición fotográfica esta estrechamente relacionada con la proporción áurea. Consiste en dividir mentalmente la imagen trazando dos líneas verticales y otras dos horizontales para conseguir así tres partes iguales, siendo las cuatro intersecciones los puntos fuertes en los que debemos colocar el/los elementos de interés para conseguir mayor armonía visual.

Regla de los tercios

Lei de La Mirada

La Lei de la Mirada, es otra de esas reglas consideradas básicas y muy fácil de aplicar. Consiste en dejar mayor espacio por el lado al que se dirige la mirada, de este modo conseguimos que el sujeto tenga “espacio para respirar” y no se encuentre encajonado en uno de los lados de la imagen.

Como podéis apreciar en el ejemplo, el novio se encuentra perfectamente posicionado (su ojo más cercano a la cámara) cumpliendo también la regla de los tercios.

El fondo de la imagen

El Fondo de la imagen, es quizás uno de los errores más comunes en la composición fotográfica y sin duda uno de los motivos que podrá arruinar una buena imagen. Al principio de este artículo definíamos la composición como “el hecho de dar orden y sentido a los elementos que componen una imagen”, pues bien, los elementos que se encuentran al fondo, supongamos detrás de una persona, deben estar posicionados en el lugar correcto. Vamos a analizar este punto un poco más en detalle!!!

Imaginemos una novia en una habitación mientras la están maquillando y una lámpara al fondo que sobresale detrás de su cabeza… debemos evitar este tipo de situaciones a toda costa!

En primer lugar, tengamos como norma analizar constantemente todos los elementos que hay en el fondo y ver cuales nos “molestan” visualmente. En el ejemplo anterior tenemos dos posibilidades, la primera y más sencilla podría ser mover esa lámpara y colocarla en otro lugar. Si eso no es posible, o simplemente no queremos alterar el escenario, seremos nosotros con nuestra posición los que la ubicaremos en otro punto. Prueba a cambiar tu posición, simplemente levantándote, agachándote o moviéndote hacia un lado y verás como la “lámpara se desplaza” y dejará de estar detrás de su cabeza. Una vez tengas controlado el fondo céntrate en el resto de los aspectos que ya conoces y dispara.

En este ejemplo (la novia sentada con el teléfono en la mano) fijaros como hemos conseguido situarla en una “zona limpia”, no hay ningún elemento que interfiera detrás de ella. El cuadro sobre  la cabeza está separado al igual que línea vertical del listón de madera en la pared.

Los fotógrafos de boda, los fotoperiodistas… nos encontramos constantemente con situaciones de acción, supongamos una novia que de repente se dirige hacia su padre para abrazarlo, donde tu prioridad por encima de cualquier otra cosa es capturar el momento, pero no por ello debes olvidar la composición de la imagen. En este tipo de situaciones debes analizar y corregir al tiempo que sigues tomando fotografías. No es sencillo, pero si consigues interiorizar este ejercicio, con práctica conseguirás grandes fotografías. Analiza y corrige al tiempo que disparas.

Hemos puesto el ejemplo de la novia y la lámpara, pero esto es aplicable a cualquier elemento que se encuentre detrás del sujeto, líneas que atraviesan horizontalmente o verticalmente, incluso personas que se solapan… busca siempre “limpieza” detrás del sujeto!!

Como conclusión, en una imagen estática no deberías cometer este tipo de error nunca, en imágenes con acción será más complicado, pero trata por todos los medios de evitarlo.

Regla del horizonte

La Regla del horizonte, como muchas otras viene de la regla de los tercios, donde dividimos la imagen trazando dos líneas verticales y dos horizontales, pues bien, aprovechando esas líneas que dividen la imagen horizontalmente, colocaremos el horizonte. Por supuesto no tiene por que ser exacto, pero el lugar en donde decidamos colocarlo (me refiero a la altura) determinará el énfasis que le estamos dando al suelo, a elementos que pueda haber en el medio o al cielo.

Si colocamos el horizonte en el tercio inferior de la imagen, estaremos dando más importancia a la parte superior, al cielo, edificios o lo que estemos fotografiando. Si por el contrario colocamos el horizonte en la parte superior, quién se llevará el protagonismo será en elemento que se encuentra en la parte inferior.

En esta fotografía podemos observar como el horizonte se encuentra situado en el tercio superior de la imagen, de este aportamos mayor protagonismo al mar y las rocas.

Los marcos

Los Marcos. Esta técnica consiste en utilizar elementos para enmarcar el  sujeto y proporcionarle más fuerza al centro de interés de la fotografía. Los marcos por otro lado ayudan a aportar mayor profundidad a la imagen.

Normalmente asociamos la palabra marco a un elemento rectangular o cuadrado y con una forma uniforme, pero no tiene por qué tener esa forma, cualquier elemento puede servirnos siempre y cuando nos ayude a aislar al sujeto.

Espacio negativo

El Espacio Negativo consiste en desplazar hacia uno de los lados al sujeto principal de la imagen,  dejando el lado que definimos como “negativo” sin información relevante que llame nuestra atención  (una pared, cielo, hojas… cualquier elemento que carezca de interés) creando de este modo una imagen minimalista y una sensación visual muy agradable.

Un pequeño consejo, analizando tus propias imágenes, verás que con un simple ajuste en el reencuadre de la misma, muchas de ellas ganarán sentido compositivamente. La mayoría de las herramientas de recorte te permitirán elegir entre distintas opciones para facilitarte la tarea.

¿As oido eso de las reglas están para saltárselas? Pues quizás sea cierto, pero desde luego ha de hacerse con criterio.

Como ejercicio te proponemos que analices las siguientes imágenes e interpretes en ellas todos los aspectos que hemos tratado en este artículo. No dudes en preguntar todas tus dudas a través del formulario de comentarios!!!