Andreia y Ricardo

KAKE REGUEIRA

“Ella es el amor de mi vida”, me decía Ricardo mientras sus ojos terminaban de contar la historia, su historia con ese amor, con Andreia. Una historia nacida entre notas y acordes, y mecida por las olas de su mar portugués. Porque el amor por la música los unió, se conocieron en Luxemburgo, dónde está su hogar. Y otro amor, el amor al mar de su tierra natal, Portugal, terminó de sellar una relación nacida para ser perfecta. La suya es una de esas historias que se dibuja en imágenes en la mente de un Fotógrafo de Boda, en mi mente, de manera natural, porque está cargada de emociones y verdad y solo deseas que llegue el día para ponerle color, para darle forma a cada una de esas Fotografías únicas que crearás para ellos.

Cuando Ricardo y Andreia me contaron cómo había tenido lugar la pedida de mano, supe que sus amigos serían una parte esencial en todo momento. Porque fue en su presencia, en la Plaza del Comercio de Lisboa, dónde Ricardo le contó a Andreia que no podía vivir sin ella, y Andreia dijo sí. E imaginaba la escena, imaginaba mil Fotografías emotivas llenas de sentimiento, llenas de recuerdos. Y llegó el día de su Boda y no me equivocaba, sus amigos, su amor y el mar. Allí estaba mi cámara, siempre conmigo, cómplice silenciosa de un comienzo de Boda nada común, especial y diferente, como diferentes serían las Fotografías que estaban naciendo de esos momentos. Surf antes de una Boda, magnífico y sorprendente. Soy Fotógrafo de Boda acostumbrado al mar y sus costas, soy gallego, pero he de reconocer que esta experiencia fue espectacular y diferente. Ver a los Novios con sus amigos, sorteando las olas de Figueira de Foz, relajando su mente, disfrutando de cada momento, sin renunciar a lo bueno de sus vidas ni por un instante. Las Fotografías nacían diferentes y especiales, Fotografías únicas que se sucedían una tras otra, mientras la complicidad entre la pareja casi se podía tocar. Y apenas estaba comenzando el día.

Un rincón a pie del mar, de su mar, “Casa da Praia”, en Figueira da Foz, fue el precioso lugar elegido para la celebración de esta Boda en Portugal, y el único que consiguió conquistar a la pareja pues, según me contaba Andreia, al verlo no quisieron seguir buscando, era único para ellos. Como único el diseño de “Justin Alexander” (en Merry me Novias, Coimbra) que Andreia escogió para su Vestido de Novia, sencillamente magnífica. Sin duda el mejor acompañamiento posible para cualquier vestido de Novia es su alegría, su ilusión, y Andreia desbordaba eso y más, desbordaba vida, Fotografías vitales reflejarían su risa, sus ganas, su belleza y su mirada, porque ese mar que tanto ama esta pareja de Novios, ella lo lleva pintado en los ojos.

Ricardo estaba escoltado por sus amigos, por su gente. Esos amigos que recorren distancias sin preguntar, amigos que, como los Novios, residen en Luxemburgo pero conservan su origen y su corazón en su tierra, en Portugal. Y tenían que estar al lado de Andreia y Ricardo, ellos siempre están, permanecen y lo harán siempre. Esa amistad tan sólida y hermosa se dejaba ver sin miedos ante mi cámara que disparaba Fotografías divertidas, momentos inolvidables, en dónde la camaradería ya ha dado un paso más, dónde los términos amistad y familia se funden en uno solo. Y, una vez más, y no sería la última, me sentí tremendamente afortunado y orgulloso de poder ser el Fotógrafo de Boda de Andreia y Ricardo, de compartir ese espacio en sus vidas tan especial, tan intenso, como es el día de su Boda, teniendo tanto significado y tanta verdad. Qué hermosa pareja, qué hermoso lugar, Portugal, en cualquiera de sus rincones, para venir a disfrutar de la vida, para construir un Reportaje de Boda increíble, para ellos, para siempre.

Pero sigamos, porque el día esperaba cargado de sorpresas, fruto de la espontaneidad de la pareja, de su forma libre de vivir y pensar, de su cariño mutuo. Una vez más sus amigos, su gente, una vez más sorprendieron y emocionaron, nos emocionaron a todos. Como si se tratase de escoltar a la princesa de un cuento contemporáneo, sus amigos se subieron a lomos de modernos corceles, sus motos, creando un camino hasta “Casa da Praia”, un camino para los Novios, con su mar de fondo. Todo era perfecto y único. Os sorprenderán mucho estas imágenes, porque son Fotografías espontáneas de momentos irrepetibles y muy especiales. La pareja y todos los asistentes estaban desbordados por la emoción, al tiempo que ya se mascaba en el aire las ganas que todos tenían de divertirse, incluidos los Novios y, por supuesto, Fotografías divertidas habría, y muchas.

Si de diversión se trataba, no podré olvidar, ni nadie de los allí presentes, el momento tan genial de la llegada de la Novia. Una Novia sonriente y alegre, ansiosa por dar rienda suelta a sus emociones de una vez. La experiencia, como Fotógrafo de Boda, te otorga un instinto especial, hueles este tipo de momento, observas el lenguaje del cuerpo y del rostro. Y lo vi venir, sabía que algo sucedería y permanecí muy atento. Pero Andreia consiguió sorprenderme, a mí, y a todos, con uno de los arrebatos de espontaneidad más bellos que he visto, pues nada más llegar al altar, besó al Novio en los labios, saltándose por completo la regla más antigua: los Novios no se besan hasta no estar casados. Pero para esta pareja de Novios esas reglas no existen, para dos personas que comienzan su Boda entre olas y risas, en lugar de entre nervios y prisa, no hay normas; para una pareja que no dudan en viajar quilómetros para celebrar su Boda con su gente, no hay normas. Y es fantástico estar en una Boda así de divertida, así de fresca, porque así serán sus Fotografías, divertidas y verdaderas, sin posados, solo contando la verdad de lo que ese día se vivió.

Y el precioso Ramo de Novia de Andreia, obra de “Loja Blue”, terminaría volando por los aires buscando unas manos nerviosas que lo recogieran o tal vez no, tal vez la Novia lo quisiera como recuerdo. No voy a contaros todo, no soy escritor, soy Fotógrafo, Fotógrafo de Boda, y mis historias las cuentan mis imágenes. Así que os invito a pasar y ver las Fotografías únicas y naturales de la Boda de Andreia y Ricardo, su Boda en Portugal, os prometo emoción, diversión, belleza, complicidad, sonrisas, alegría, fiesta, porque menuda Fiesta hubo después, os prometo unas Fotografías de Boda magníficas.

Pero no puedo terminar sin darle las gracias a esta pareja: queridos Andreia y Ricardo, lo sabéis, que sois especiales, que fue un placer trabajar con vosotros y que yo y todo el equipo de EMOVERE STUDIOS terminaremos de construir el Reportaje de Boda único que merecéis. Sed muy felices.

Kake Regueira.
Emovere Studios.

Post Recomendados